Preparado para futuras epidemias

El segundo edificio del proyecto de ampliación del Hospital del Mar recoge las necesidades que ha puesto de relieve la gestión del COVID-19.

  • Separación de circuitos, en limpios y sucios, en las plantas de hospitalización para facilitar la creación de unidades de hospitalización confinadas. Esto implica separación de puntos de acceso en ascensor, así como la disponibilidad de espacios polivalentes de fácil conversión en vestuarios para que los profesionales se puedan poner los trajes de protección individuales y en zonas donde los puedan dejar de forma segura. Todo ello, sin necesidad de realizar obras de adaptación, sólo con cambios de señalética.
  • Conversión de las salas de pruebas como la de las endoscopias en zona de hospitalización, o el área de preingreso quirúrgico en un espacio para acoger camas de cuidados intensivos sin necesidad de realizar obras de adaptación.
  • Diseño de la nueva UCI de neonatología para facilitar su transformación en una unidad de cuidados intensivos para pacientes adultos. Estructura modular y con tabiques de fácil retirada para hacerlo posible. Así como la misma unidad de pediatría en zona de hospitalización de adultos.
  • Instalación de sistemas de ventilación reversibles en boxes de la UCI y los nuevos quirófanos para poder adaptar la ventilación de positiva a negativa y viceversa en caso de haber de ingresar pacientes con requerimientos de aislamiento.
  • Nuevo acceso al servicio de farmacia ambulatoria exterior para evitar la entrada de pacientes en el edificio para recoger su medicación.
  • Servicio de Urgencias estructurado en módulos que permitan separar circuitos limpios y sucios y pacientes infecciosos de los no afectados. Unificación de todo el servicio de urgencias en un único espacio de 4.000 m2.
  • Sistema constructivo modular, apostando por módulos prefabricados que faciliten la instalación y permitan reducir los tiempos de construcción.
  • Mobiliarios y superficies escogidos por su facilidad de limpieza y desinfección.